Qué es

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental se define como “un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”.

La importancia de la salud mental se destaca en la definición de salud que figura en la propia Constitución de la OMS: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. 

Para cuidar nuestra salud mental, debemos atender:

  • Los hábitos de alimentación: para prevenir problemas de salud física y mental, lo ideal es tener una dieta equilibrada.
  • El autocuidado: es decir, prestar atención a la higiene personal, la vestimenta, etc.
  • El estilo de vida: debemos potenciar los ritmos tranquilos, disfrutar de las cosas importantes de la vida y del tiempo de ocio, evitar el estrés y los excesos, huir del sedentarismo, etc.
  • El consumo de tóxicos: es importante reducir o evitar el consumo de sustancias tóxicas, tanto legales como ilegales, para ayudar a prevenir la aparición de enfermedades mentales.

Es fundamental entender la enfermedad mental como una parte de nuestra vida y una circunstancia más de la persona, y no como un elemento que anula el resto de nuestras capacidades. 

El trastorno mental es una alteración de tipo emocional, cognitivo y/o del comportamiento en el que quedan afectados procesos psicológicos básicos como la emoción, la motivación, la cognición, la conciencia, la conducta, la percepción, el aprendizaje y el lenguaje, lo cual dificulta a la persona su adaptación al entorno cultural y social en el que vive y crea alguna forma de malestar subjetivo.

Es importante saber que las enfermedades mentales se pueden tratar para lograr la recuperación o permitir que la persona que la padece pueda tener una mejor calidad de vida. 

El trastorno mental responde muy pocas veces a modelos simples del tipo causa - efecto. Las causas de las enfermedades mentales son probablemente múltiples, y en algunos casos son desconocidas. 

Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada cuatro personas presenta un trastorno mental a lo largo de su vida. Aunque pueda haber personas con más predisposición genética que otras a tenerlo, los factores ambientales pueden afectar de forma determinante en la aparición de trastornos mentales, por lo que todos estamos expuestos a ello.

En Galicia, hay cerca de 30.000 personas con certificado de discapacidad por enfermedad mental, siendo ésta la segunda causa de discapacidad después de la física. Estos datos, recopilados en el censo de la Consellería de Política Social de la Xunta de Galicia 2015, revelan que se trata de un problema con una amplísima repercusión, tanto en las personas con enfermedad mental como en sus familiares. 

En España, entre el 2,5 y el 3% de la población adulta tiene una enfermedad mental grave, lo cual supone más de un millón de personas. Se calcula que la esquizofrenia afecta a cerca del 0,7% de la población española y el trastorno bipolar al 0,5%, según la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud (2007). Más de la mitad de las personas con enfermedad mental que necesitan tratamiento no lo reciben, y un porcentaje significativo no recibe el adecuado. Además, las familias asumen la mayor parte de los cuidados de las personas con enfermedad mental, pues el 88% de la atención a este colectivo la realizan cuidadores informales.

En el mundo, la Organización Mundial de la Salud estima que el 25% de la población sufrirá algún trastorno mental a lo largo de su vida.  Actualmente, 450 millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por una enfermedad mental que dificulta considerablemente su vida ("Salud mental: Afrontando los desafíos, construyendo soluciones". Copenhague: OMS, 2005). Por otra parte, el 38,2% de los europeos, que representa a 164,8 millones de personas, sufre algún tipo de trastorno mental.