31/01/2017.

La enfermedad mental afecta a la mitad de los sin techo en Lugo

Entre 30 y 40 personas sin hogar residen en Lugo de forma permanente, mientras que la población itinerante de sin techo -gente que pasa unos días en la ciudad, aunque puede visitarla más de una vez al año- es mucho mayor y supera ampliamente los 200.

La mitad de las personas sin hogar padece algún tipo de enfermedad mental. El programa Espertar de la Asociación Lucense de Enfermedad Mental (Alume), en colaboración con Cruz Roja, hace seguimiento a entre 15 y 20 personas. El presidente de Alume, Manuel Fernández Prado, explica que el objetivo último del proyecto es la rehabilitación "sanitaria y social" de esas personas, pero el mínimo es que esas personas estén diagnosticadas, sigan el tratamiento prescrito y puedan acceder a recursos que ya existen y de los que no hacen uso precisamente por su enfermedad.

Cuando Alume y Cruz Roja pusieron en marcha el programa de atención a los sin techo que tienen una enfermedad mental, una de las cosas que se hizo evidente casi enseguida fue la implicación de muchos vecinos que solo conocían a los enfermos de vista. "Podría parecer que la gente veía a una persona en la calle y no hacía nada, pero es porque no sabía qué hacer; cuando lo sabe, lo hace", explica Manuel Fernández Prado.

Hay hosteleros y comerciantes que hacen el seguimiento de la medicación de algunos enfermos. "Incluso alguno tiene el pastillero para administrársela o adelanta dinero para las medicinas si es preciso", explica. Esa ayuda resulta de vital importancia porque ven a esas personas a diario y están en condiciones de preguntarles "si ha tomado la medicación ese día", dice. Al mismo tiempo, proporciona al personal de Alume información muy valiosa: si ven al paciente mal o si dejan de verlo un tiempo.

En el caso de las personas sin hogar, contar con una red que proporcione esa clase de apoyo es muy importante. Si, además, se trata de personas con enfermedad mental es vital, ya que permite evitar abandonos de tratamientos y nuevos brotes de la enfermedad y facilita la adherencia al tratamiento.

Vía El Progreso de Lugo.


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