08/03/2015.

Las mujeres con enfermedad mental, triplemente discriminadas

A propósito del Día Internacional de la Mujer, FEAFES Galicia quiere llamar la atención sobre la enorme discriminación que sufren las mujeres de nuestro colectivo. Las personas con enfermedad mental cargan con grandes lacras en su vida diaria: una concepción negativa por parte de la sociedad, grandes dificultades para su inserción social y laboral y insuficientes recursos en la atención a la salud mental. Dentro de este colectivo, las mujeres están se cabe más desprotegidas ya que sufren una triple discriminación: 

•El estigma asociado al padecimiento de una enfermedad mental
•El rechazo que provoca la discapacidad derivada de la enfermedad mental
•La discriminación derivada de ser mujer y lo que esto implica en nuestra sociedad

Una vida, muchas dificultades

Esta triple discriminación provoca una serie de obstáculos con los que se encuentran las mujeres con enfermedad mental en su día a día. Por una parte están las dificultades derivadas de la propia enfermedad, como pueden ser problemas en el funcionamiento psicosiocial y familiar, barreras para su participación en la comunidad y dificultades de autonomía en las diferentes áreas de la vida personal y social. 

Por otra parte, existe un prejuicio social que afecta especialmente a estas mujeres, dado que la sociedad en general tiene una imagen negativa del colectivo considerándolos incapaces o demasiado problemáticos para llevar a cabo una vida normalizada. 

Esto también provoca dificultades en el ámbito laboral, pues las mujeres que sufren una enfermedad mental son uno de los colectivos de la sociedad que tienen más dificultades para acceder a un puesto de trabajo. Como consecuencia, carecen de recursos económicos por lo que a menudo son dependientes de sus parejas.

Se han detectado casos de mujeres con enfermedad mental que ven dificultado el ejercicio de su maternidad. Como a cualquier otra madre o padre, no se debe juzgar el mero hecho de padecer o no una discapacidad o enfermedad mental sino de disponer de asesoramientos y apoyos adecuados en la toma de decisiones. 

También es un hecho reconocido que la violencia de género ejercida contra las mujeres con enfermedad mental grave, muchas veces por parte de sus parejas y ex parellas, es más frecuente que la que se ejerce sobre las mujeres que no presentan estos diagnósticos.

Atención Integral a Mujeres con Enfermedad Mental

Para hacer frente a esta realidad, FEAFES Galicia apoya los procesos de integración social de las mujeres con enfermedad mental, ayudando a mejorar su bienestar físico y a aumentar su autoestima a través de la participación activa en la comunidad. 

En este sentido, la entidad desarrolla un Programa de Atención Integral a Mujeres con Enfermedad Mental cofinanciado por el Fondo Social Europeo y por la Secretaría Xeral de Igualdade. A través de este programa, FEAFES Galicia facilita información y asesoramiento a mujeres con enfermedad mental, realiza acciones formativas, atiende urgencias y trabaja coordinadamente con otros recursos. 

A lo largo del  2014, un total de 66 mujeres con enfermedad mental recibieron formación y asesoramiento al amparo de este programa para aumentar su autonomía, lograr una mayor adherencia al tratamiento, adquirir una mayor consciencia de la enfermedad, recuperar sus destrezas cognitivas y mejorar sus habilidades sociales. Además de estas beneficiarias directas, hasta 97 familiares se favorecieron también de estas acciones.

Las cuidadoras, también mujeres

Según indica la “Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud”, la prestación de atención a la salud mental realizada por cuidadores informales supón el 88% del total de esta atención en España. Esto implica una carga tremenda para las familias, puesto que la atención de un paciente psiquiátrico trae asociadas toda una serie de alteraciones en la vida del cuidador.

De estos cuidadores informales, las mujeres son las que soportan el mayor trabajo, pues en casi el 90% de los casos, la atención a la persona con enfermedad mental es realizada por las madres. Esto provoca en estas mujeres un importante retraimiento social porque el cuidado de la enfermedad mental implica una gran dedicación: la cuidadora y el enfermo se aíslan del entorno y los prejuicios sociales resultan muy dañinos.

El abordaje integral de la enfermedad mental debe incluir también una adecuada atención al entorno más próximo, que a menudo necesita apoyos específicos como programas de ayuda mutua, intervención familiar, etc. Los familiares, amigos y cuidadoras son un elemento esencial en la recuperación de las personas con enfermedad mental, por lo que también precisan un asesoramiento y una formación que FEAFES Galicia, así como las asociaciones miembro, ofrecen a través de sus servicios. 

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