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Ayer tuvo lugar el acto de cierre del primer año de trabajo del programa Senda pola Saúde Mental, que cuenta con la financiación de la Fundación «la Caixa» y gracias al cual podemos prestar apoyo y acompañamiento a 25 personas con problemas de salud mental y 35 familias en los concellos de Baixa Limia y Terras de Celanova

El miércoles 5 de julio, la Fundación Curros Enríquez en Celanova acogió el acto de cierre del programa Senda pola Saúde Mental, un proyecto financiado por Fundación «la Caixa» y desarrollado por Saúde Mental FEAFES Galicia que da respuesta a las necesidades de atención, apoyo y acompañamiento que tienen las personas con problemas de salud mental en las zonas rurales, concretamente en las comarcas de Baixa Limia y Terras de Celanova.

Durante la presentación del acto, Xosé Ramón Girón, presidente de Saúde Mental FEAFES Galicia; remarcó la necesidad de este tipo de proyectos que suponen un esfuerzo compartido entre instituciones pero que contribuyen a mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental en su propio entorno.

También participaron en el acto Jaime Sousa, presidente de la Mancomunidade de Celanova y alcalde de Cartelle; y la Concelleira de Igualdade de Celanova, Teresa Barge, reafirmaron su apoyo al proyecto e incidieron en los beneficios que Senda por la Salud Mental suponen para las personas que residen en las zonas más aisladas de Galicia y que tienen algún problema de salud mental.

A este acto de cierre acudió también, Susan Santos, gestora territorial de Fundación «la Caixa» en Galicia, entidad que financia el programa Senda pola Saúde Mental desde sus inicios en julio de 2022.

Durante su intervención, Susan agradeció la labor del equipo técnico de Saúde Mental FEAFES Galicia en este proyecto y el trabajo en red con las distintas instituciones y profesionales de los ayuntamientos a los que llega Senda pola Saúde Mental.

«Gracias a vosotros encontré a alguien que me entendiera»

El punto central del evento consistió en una mesa redonda en la que intervinieron Félix Alinso, técnico de Saúde Mental FEAFES Galicia, María José Traba Rivera, trabajadora social del Hospital de Piñor; y dos personas usuarias del programa; María José Ferro y Guillermo Fernández.

Félix Alonso recordó que, en este primer año, el programa llego a 25 usuarios y 35 familias: «Fue un apoyo individualizado, que incluyó asesoramiento en diferentes materias, acciones formativas y que se hizo en coordinación con los distintos servicios sociales en el territorio.»

María José Traba, señaló que este proyecto remarca la necesidad de trabajar directamente con las personas en su entorno y dedicarles el tiempo necesario para atender sus necesidades y mejorar su calidad de vida.

El momento más emocional fue cuando las dos personas usuarias del proyecto contaron su propia experiencia. María José señaló que la intervención de Saúde Mental FEAFES Galicia con este programa fue decisiva para ella: «Encontré una mano amiga que me ayudase a mí y a mi hija. Gracias a eso puedo estar hoy aquí sintiéndome mejor». Guillermo reafirmó sus palabras y señaló además la importancia de la comprensión cuando se trabaja con problemas de salud mental: «Gracias a vosotros encontré a alguien que me entendiera y entendiera mi enfermedad».

La salud mental en el rural, una realidad desatendida

La realidad geográfica de Galicia provoca que existan territorios rurales alejados en los que el acceso y la conexión a los servicios es muy limitada o inexistente. Esto implica un gran dificultad para las personas con problemas de salud mental que viven en estas zonas, tanto por estar alejadas de los servicios de apoyo como por la soledad que sufren en la mayoría de los casos.

En el primer año de implantación del programa, se trabajó en los ayuntamientos de Baixa Limia (Lobios, Entrimo, Muíños, Bande y Lobeira) y en la Mancomunidade de Celanova (Cartelle, Celanova, Gomesende, A Merca, Pontedeva, Quintela de Leirado, Ramiráns y Verea). Este trabajo implica un acercamiento del personal de Saúde Mental FEAFES Galicia a las zonas en las que residen estas personas, pudiendo atenderlas así en su entorno.

Con el programa Senda pola Saúde Mental avanzamos en el objetivo de acercar los recursos y servicios a las personas que viven en núcleos de población alejados, ofrecerles atención individualizada y defender el uso efectivo de los derechos tanto de las personas participantes como de sus familias y personas allegadas. También facilita la implicación de las usuarias y usuarios con su entorno, mejorando su vinculación inclusiva, positiva y activa en la comunidad.